Esta pieza está dividida en tres partes. La principal es un corazón que sigue la iconografía habitual para este tipo de piezas; arterias incisas en su superficie y una llama ardiente en su parte superior, símbolo del Amor de María Santísima. Rodeado por una fina crestería de semicírculos. Está traspasado por una larga daga de hoja flamígera y empuñadura con decoración de roleos y hojarascas de estirpe barroca, y parte superior de trazado helicoidal. Lleva en el centro incrustado un azabache de forma oval. Esta simbología del corazón traspasado alude tradicionalmente a la profecía de Simeón (Lucas 2, 34-35).
Por último rodea el corazón una corona de espinas de ramas entrelazadas, alusiva a la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo.
Todo el conjunto de la obra está repujado y cincelado de forma totalmente artesanal en plata de ley de 925 milésimas, bruñida y patinada. Se ha adaptado asimismo la parte superior de la daga como desmontable, por si se quiere utilizar por separado.